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martes, 17 de julio de 2012

Salir del pensamiento Blanco o Negro


Hola queridos amigos,

Quería compartir con ustedes un resumen traducido de este artículo "Breaking out of Black and White Thinking".
Me sentí muy identificada, ya que es muy común que caiga en esto tipos de pensamientos (Yo! soy muy buena recomendando a los demás los grises! ;-S) que solo generan sufrimiento, así que lo quise compartir... ¿Quién más se siente identificado? 

A lo largo de nuestras vidas, solemos causarnos stress y ansiedad innecesarias al ver nuestra existencia como “blanco o negro”. Creamos un mundo de dualidad, que está limitado. Hacemos eso porque nos da un (falso) sentido de seguridad y control sobre las incertidumbres de la vida. Nuestra mente dualista nos engaña al hacernos pensar que la vida está resuelta y que no debemos luchar ni buscar más. Y eso se siente bien, pero solo temporalmente.
La verdad es que esta mentalidad “todo o nada” realmente limita nuestra visión y genera inseguridad. Por ejemplo, nos fuerza a juzgarnos: bueno o malo, fuerte o débil, éxito o fracaso. Este tipo de pensamiento afecta todas nuestras experiencias y nos presiona a vivir en el mundo irreal de los extremos. El color que raramente vive en la mente dualista es el gris. La mente dualista no tiene balance, ve una sola cara de la moneda y es inflexible.
Lo cierto es que la vida no funciona así. La vida realmente está llena de sutiles balances y diferentes grados en cada área de nuestras vidas. Cuando finalmente encontramos la zona negra desde la que operar, manejamos mejor nuestras vidas. Generamos condiciones más favorables para vivir sin caer víctimas de la mente dualista que nos manda a los extremos irracionales.
El filósofo Alan Watts dijo: “Al mirar el universo de noche, no hacemos comparaciones de las estrellas correctas e incorrectas, ni entre las constelaciones bien o mal organizadas”.

Ser reflexivo, no reactivo
Con el tiempo y la intención podemos lograr desarrollar la habilidad de ser reflexivo y no reactivo. Si somos reflexivos, somos menos propicios a reaccionar negativamente y disminuimos la probabilidad de terminar en pensamientos extremistas que generan más estrés.
Para muchos, ser reflexivo en situaciones difíciles puede sentirse como un salto al vacío al principio. Pero significa aprender a alimentar la flexibilidad de nuestro ego, que quizás no tenemos las respuestas para todo aún y que la vida no es blanco o negro. No hay nada malo con pasar tiempo explorando lo desconocido en vez de restringirse a los límites de lo concreto.
Si realmente creemos que nuestro destino está predestinado y no hay lugar para buscar y descubrir, reaccionaremos negativamente cuando las cosas cambien (y siempre lo hacen) porque nuestra limitada y estructura vida está amenazada. Nos sentiremos perdidos, como si hubiéramos perdido el compás y no tuviéramos sentido de la dirección.

Cómo balancear la mente dualista
Pregúntate:
  • ¿Estoy pensando en término de extremos (blanco y negro)?
  • ¿Estoy reaccionando emocionalmente cuando las cosas no se ven bien?
  • ¿Me estoy juzgando como débil o fuerte? ¿Tonto o inteligente?
  • ¿Estoy buscando demasiada certidumbre en un mundo lleno de incertidumbres?

Tómate 5 minutos para responder reflexionar:
  • Encontraré el gris balance en cualquier situación estresante que se me presente.
  • Renunciaré a tratar de estar en lo correcto y aceptaré toda circunstancia como neutral.
  • Seré más reflexivo que reactivo.
  • Soportaré la ansiedad y aceptaré el sutil balance de los diferentes grados de la vida
  • Aceptaré que no puedo tener certidumbre sobre la mayoría de las cosas.

[El artículo original es de John Tsilimparis y salió publicado en el Hufftington Post]
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