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jueves, 14 de marzo de 2013

Un Papa y una Reina argentinos

Por primera vez en la historia hay un Papa latinoamericano y es argentino. La verdad es que mucho del tema no entiendo, pero me alegra muchísimo y me llena de orgullo que hayan elegido al Cardenal Jorge Bergoglio.

Pero esta elección me lleva a reflexionar sobre nosotros como Argentinos.  5 Premios Nobel, el Che Guevara, Evita, Maradona, Messi, Máxima y ahora Bergoglio (resalto en particular la admirable humildad de los últimos 3 que ayudan a contrarrestar el estereotipo de argentino). La verdad es que es increíble la cantidad de individuos de proyección internacional que genera Argentina (se puede discutir si son positivos o negativos, pero definitivamente han tenido gran impacto). Y sin embargo, no logramos encontrar la receta para trabajar en equipo y sacar el país adelante.

En este momento estoy en Singapur y comentándole esto a un amigo, me dijo "Exactamente al revés que Singapur". Singapur es una ciudad estado de 5 millones de habitantes, al sur de Malasia. Es un pequeño país con mayoría china y rodeado de países musulmanes, que logró la independencia de los ingleses en 1957.  Hoy está entre los 3 países con mayor PBI per cápita del mundo (y sin tener petróleo).
¿Cómo lograron esto? ¿Trabajan bien en equipo naturalmente? ¿Están altamente cohesionados? No. Me inclinaría a decir que fue porque siguieron obedientemente a su líder Lee Kuan Yew que gobernó 47 años (y fue sucedido por su hijo en 2004). Fue un gobierno autocrático, sin alternancia y poca oposición (aunque sin represiones ni masacres) que seguramente se puede mejorar, pero lo que es indudable es que Lee Kuan Yew marcó un camino adecuado y el pueblo lo siguió, alcanzando un gran desarrollo. Cuando las cosas funcionan, no hay necesidad de grandes personalidad ni héroes.

Por otro lado, aquí en Argentina tenemos lo contrario. De ser uno de los 10 países más ricos del mundo en 1930, descendimos a la posición 50-55 en PBI per capita y no pudimos ni pasar de 4tos de final en el Mundial a pesar de tener a muchos de los mejores jugadores del mundo. Y sin embargo, es realmente increíble que siendo solo 40 millones y por allá lejos al sur, algunos argentinos hayan llegado tan lejos.
¿Cómo logramos esto? Yo creo (y probablemente ustedes tengan otras que me encantará escuchar) que acostumbrados a contextos adversos con recurridas crísis y la cultura del "piola" o "vivito", nos enseñó a que sobrevive el más fuerte y más ingenioso (aunque no sea siempre por el bien común). Esto genera mucha creatividad, una enorme resiliencia y muchos emprendedores. Nos vemos obligados a desarrollar habilidades para sobrevivir que en países más estables no desarrollan porque no las necesitan (Ex. Acá la gente está aterrada porque subió la inflación y ahora es del 5%, y realmente ni les entra en la cabeza que se pueda sobrevivir en un país con 30% de inflación sostenida). Así se forman grandes individuos, pero pocos equipos…

El caos genera los mejores líderes ya que les da otra visión y más herramientas y nosotros tenemos mucho de eso... ¿Por qué es entonces que no tenemos más líderes positivos en Argentina que logren unidad en pos del bienestar de todos? ¿Cómo podemos hacer para capitalizar toda esa creatividad, resiliencia y perseverancia en pos de un futuro mejor para nuestros hijos?

Yo creo que la clave es la falta de confianza. Con reglas claras, podríamos dejar de preocuparnos porque el vecino, cliente, jefe, proveedor, estado, etc nos va a estafar y empezar a pensar en como podemos, juntos, apalancar nuestras habilidades y generar más valor.
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