¡BIENVENIDOS!

Encontré en el Liderazgo Auténtico, una forma de crecer personal, espiritual y profesionalmente, que quiero compartir con todos ustedes.
Muchísimas gracias por formar parte de esta comunidad!
Namaste

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viernes, 18 de julio de 2008

Monedas de oro

Monedas de oro. Espiritualmente hablando, eso es exactamente lo que recibes cada vez que compartes. Esto no lo digo yo, son las palabras de Rav Isaac Luria, el gran Kabbalista del siglo XVI. Él dice que si solo pudiésemos ver la riqueza que es revelada cada vez que damos algo de nosotros mismos, correríamos todo el día tratando de buscar situaciones de compartir.

¿Cuándo fue la última vez que realmente compartiste? Hoy, cuando esa pequeña voz gime dentro de tu cabeza, "¿qué hay allí para mí?, responde: ¡ORO! Comparte algo –dinero, tiempo, amor– y reconoce que cada vez que vas en contra de tu naturaleza y eres sincero cuando das, recibirás el apoyo espiritual para que todos tus sueños se manifiesten.

(Afinación Diaria de la Conciencia de la Kabbalah, Kabbalah Centre International)

jueves, 17 de julio de 2008

20 Consejos de un Indígena Norteamericano

[Artículo publicado en el Blog Dinámicas Vivenciales]


1. Levántate con el sol para orar. Ora sola(o). Ora frecuentemente. El Gran Espíritu oirá, ciertamente, si le hablas.
2. Sé tolerante con aquellos que han perdido el camino. La ignorancia, la presunción, la ira, los celos y la avaricia (codicia), provienen de un alma perdida. Ora para que ellos encuentren guía.
3. Búscate a ti mismo, por tus propios medios. No permitas que otros hagan tu camino por ti. Es tu senda, y sólo tuya. Otros pueden caminar contigo, pero nadie puede hacer tu camino (o caminar tu senda) por ti.
4. Trata a los huéspedes en tu casa con mucha consideración. Sírveles la mejor comida, dales la mejor cama y trátalos con respeto y honor. native american
5. No tomes lo que no es tuyo, sea de una persona, una comunidad, de la selva o de una cultura. No fue dado ni ganado. No es tuyo.
6. Respeta todas las cosas que están sobre esta tierra, sean personas o plantas.
7. Honra los pensamientos, deseos y palabras de todas las personas. Nunca los irrumpas, ni te burles de ellos, ni los imites de manera grosera. Permite a cada persona el derecho a su expresión personal.
8. Nunca hables de los demás de mala manera. La energía negativa que pones en el universo se multiplicará cuando retorne a ti.
9. Todas las personas comenten errores. Y todos los errores pueden ser perdonados.
10. Malos pensamientos causan enfermedad a la mente, al cuerpo y al espíritu. Practica el optimismo.
11. La naturaleza no es PARA nosotros. Es PARTE de nosotros. Ella es parte de tu familia del mundo.
12. Los niños son las semillas de nuestro futuro. Siembra amor en sus corazones y riégalos con sabiduría y lecciones de vida. Cuando crezcan, dales espacio para crecer.
13. Evita herir los corazones de los demás. El veneno de tu sufrimiento retornará a ti.
14. Sé verdadero (veraz) todo el tiempo. La honestidad es la prueba de la voluntad de uno en este universo.
15. Consérvate balanceado. Tu persona Mental, tu persona Espiritual, tu persona Emocional, y tu persona Física: todas tienen la necesidad de ser fuerte, puras y saludables. Ejercita al cuerpo para fortalecer la mente. Crece mucho espiritualmente para curar enfermedades emocionales.
16. Haz decisiones conscientes acerca de quién serás y acerca de cómo reaccionarás. Sé responsable por tus propios actos.
17. Respeta la privacidad y el espacio personal de los demás. No toques la propiedad personal de los demás, especialmente los objetos sagrados y los objetos religiosos. Esto está prohibido.
18. Sé verdadero ante ti mismo primero que todo. No puedes nutrir y ayudar a otros si no puedes nutrirte y ayudarte a ti mismo primero.
19. Respeta las creencias religiosas de los demás. No impongas en los demás tus propias creencias.
20. Comparte tu buena fortuna con los demás. Participa en la caridad.

(Foto de vincos)

Comentario sobre el discurso de Julio Cobos

Mis queridos amigos,

El día de hoy no puedo dejar de comentar el maravilloso discurso del Vicepresidente de la Argentina, Julio Cobos, esta madrugada en el Senado en referencia a las retenciones móviles que tanta crisis y división han creado en nuestro país.

Luego de meses de confrontaciones donde la mayor parte de lo que se escuchó fueron agravios y discursos políticos alejados de la realidad y de la autenticidad de cada uno, estoy sumamente emocionada de haber escuchado a mi Vicepresidente hablar desde el corazón, auténticamente. Jorge Lanata escribió hoy en su diario Crítica: “Hablaba lento y desde el corazón. Estaba nervioso pero no hacía mucho para ocultarlo. (…) Verlo fue conmovedor: había una persona; entre tanto animal político, negociador de raza, vendedor profesional de ilusiones, había aparecido una persona que podía decir con pudor que tenía miedo, que vivía contradicciones. Un antropólogo hablando en medio de una tribu de zulúes que estaba a punto de meterlo en la olla hirviente. Dijo lo lógico, o que cualquiera de los cientos de miles que miraban por la televisión hubiera dicho; el país está partido, una ley así no vale la pena, hay que concensuar, no se muere nadie, etc. (…) Pidió un receso. Un cuarto intermedio para encontrar una solución, El delegado K citó a la Biblia: -Hagamos lo que haya que hacer y que sea rápido.”

cobos En un momento histórico, tenso y nervioso, Cobos optó por hablar sinceramente, “como padre de familia como todos ustedes”, desde el corazón y no dudó en mostrarse vulnerable: “Es el día más difícil de mi vida.”

Dejó de lado la actual tendencia a polarizar el conflicto e ir por el todo o nada y resaltó que lo importante no es estar de un lado o de otro, sino llegar a una decisión concensuada. “El país nos está mirando. Hay gente en las plazas y en las calles, esperando una respuesta. Una respuesta que no debe traducirse en una victoria o en una derrota. Para que se preserva la institucionalidad, la paz social y el consenso. Obviamente el consenso no está presente. Está el país partido, esta es la verdad. Yo estoy seguro que lo que está pensando la ciudadanía, nuestros hijos, todos, es que salga una solución consensuada. Está en mí que el gobierno de la presidenta de los argentinos sea el mejor de todos. (…)Yo sé que formo parte del Gobierno y que vengo de otro sector, de otro espacio político y por ahí esto me permite disentir en algunas cosas. Esto es la pluralidad. Estos es actuar de acuerdo a las convicciones que uno tiene. Por eso he hecho todo lo posible. (…) Si la ciudadanía está esperando, es que de aquí salga algo consensuado. Yo se que está en el ánimo de todos ustedes apostar a ese consenso. Ha habido varios proyectos y ninguno termina de convencer porque no se ha podido unificar en las comisiones. (…) Quiero pedir que evalúen la posibilidad de un cuarto intermedio para encontrar una solución, que es la que está esperando la ciudadanía. El país está mirandonos. En el sector del oficialismo hay gente que ha pensado distinto, y no por eso debe ser un impedimento para que entendamos el mensaje. "Yo le pido al bloque del oficialismo que evalúe esta posibilidad y a los sectores de la oposición que evalúen la posibiliad que nos demanda la historia y el país. Nos pide que nos pongamos de acuerdo, que demos la respuesta que el pueblo argentino está esperando. Se los pido en nombre de muchos argentinos que creo están esperando el mayor acuerdo posible para terminar este conflicto y para mirar hacia adelante. Nada más". (Resalto la participación de la Senadora María Eugenia Estenssoro que en un momento tan dramático tomó la palabra para agradecerle a Cobos hablar desde el corazón y decirle que a ella le hubiera gustado acompañarlo en el receso).

Habló de SENTIMIENTOS: No creo que esto sea el motivo para poner en riesgo el país, la gobernabilidad, la paz social. (…) Vuelvo a decir que es uno de los momentos más difíciles de mi vida. No percibo ningún interés. Estoy expresando que mi convicción, mis sentimientos empujan la decisión, que es muy difícil seguramente. (…) La historia me juzgará, no se cómo. Pero espero que esto se entienda. Soy un hombre de familia como todos ustedes, con una responsabilidad en este caso.

Y cerró humildemente: “No puedo acompañar y esto no significa que esté traicionando. Estoy de acuerdo con mis convicciones. Le pido a la presidenta de los argentinos que tiene la posibilidad de enviar un nuevo proyecto que contemple todo lo que se ha dicho. Que contemple todos los aportes que se han brindado. Que la historia me juzgue. Pide perdón si me equivoco. Mi voto no es positivo”.

Gracias Sr. Vicepresidente, por hablar desde el corazón y mantener su centro al enfrentar un momento tan difícil y trascendental para todos los argentinos. Por favor, no renuncié que necesitamos que nos gobierne gente auténtica.

También recomiendo leer el discurso de la Senadora María Eugenia Estenssoro, anoche en el Senado. En su blog, comenta: "Anoche la política se reconcilió con los valores humanos más profundos. En su testimonio conmovedor, el Vicepresidente de la Nación Julio Cobos permitió que conociéramos no sólo al funcionario sino al hombre en su intimidad. La política se reconcilió con la verdad, el corazón y el coraje cívico. El mismo que demostraron los productores rurales en estos largos cuatro meses, el mismo que demostraron millones de ciudadanos que acompañaron su reclamo, el mismo que se vio anoche en el Senado cuando miembros del propio justicialismo dijeron “…No. Así no. Queremos una democracia democrática, horizontal, no autoritaria, íntegra e integradora…”.

miércoles, 16 de julio de 2008

Solo suceden cosas buenas

Recientemente conocí a un hombre que vive en un rancho en las afueras y no está versado en la Kabbalah o la espiritualidad. Él vive de la tierra y no tiene ningún interés en la espiritualidad, en Dios y todo eso. Pero ha pasado por varias pruebas y dificultades que nos hubiesen enviado a cualquiera de nosotros a correr hacia las montañas. Le pregunté cómo lo hace, cómo se mantiene luchando estas batallas insuperables; y venciéndolas.
Él me dijo: es simple. Cuando suceden cosas malas, las haces buenas. Y cuando ya has hecho esto por un tiempo, llegas a un estado en donde te das cuenta que sólo suceden cosas buenas.
Hoy, olvídate de buscar una perspectiva consoladora y busca el por qué está sucediendo esto, y finge hasta que lo logres. Deja todo en espera por el día de hoy. En vez de ello, salta enseguida hacia esa conciencia de que sólo suceden cosas buenas.

(Afinación Diaria de la Conciencia de la Kabbalah, Kabbalah Centre International)

martes, 15 de julio de 2008

Necesitamos una conciencia y una sensibilidad diferentes (2/2)

[Artículo publicado en el blog de la Senadora María Eugenia Estenssoro]

Leer la primera parte en Necesitamos una conciencia y sensibilidad diferentes (1/2)

“Creo que éste es el primer punto para enfocar. Es inexorable. Es necesario que se desarrolle una conciencia diferente; la que tenemos hoy no sirve. Esto da como resultado una turbulencia incesante, que quizás sea necesaria para desilusionarse, para que cada tradición se de cuenta. Los humanos creemos que somos la especie superior y que somos totalmente independientes del resto de la vida de la Tierra. Como sabemos, esto está trayendo problemas que tendremos que enfrentar. Acá tenemos dos posiciones, pero si las vemos a fondo son la misma. La reacción primera es que somos los dueños de la Tierra, los reyes de la naturaleza y que podemos hacer cualquier cosa. La posición opuesta es que somos los principales culpables del desastre en el planeta Tierra, por eso somos una especie negativa. Es notable que a nadie se le ocurra pensar que somos parte de la Tierra, somos una especie que está dentro de la evolución de la Tierra. Creernos que somos lo más importante o los culpables de oneness todo, es lo mismo. Las dos posiciones que hoy discutimos en realidad son la misma. Esta posición está destinada a caer. La sensación de excepcionalidad y de no vínculo con el resto del planeta es una conciencia muy precaria que no puede resolver los problemas planetarios. Que no puede ser que sus dioses sean verdaderos y los demás no, que sus miembros son superiores. Nos cuesta pensar cómo nos ven otras tradiciones de miles de años, en realidad las tememos y las despreciamos. Si nos pasa esto vincularmente podemos estar seguros de que a ellos les pasa lo mismo. Nos desprecian y nos temen. La inteligencia vincular es la que puede comprender este temor, este desprecio, cuáles son las razones de esto y aprender a no reaccionar con temor y desprecio, que se pueda ir más allá de las reacciones automáticas inscriptas en la conciencia de la humanidad.

“Mi convicción es que este es el tiempo en que todas estas ideas y sensaciones tan antiguas se van a desplomar. Uno no suele pensar que recién en la década del ‘60 una gran parte de la comunidad, por primera vez, se rebeló a que sus hijos varones fueran a la guerra. Un millón de años de orgullo, de identidad natural: si soy varón estoy hecho para ir a la guerra, nací para matar por mi tribu, por mi civilización. Es la primera vez que desertar fue algo honorable. En la misma época, el lado femenino se pudo comenzar a independizar de la programación básica de procrear, surgió la pastilla anticonceptiva, las mujeres del planeta pudieron comenzar a revisar dentro suyo si querían o no procrear. Esta posibilidad a gran escala de registrar, de problematizar si voy a procrear o no es tremendamente reciente. Yo creo que cuando uno es joven se debate entre dos tendencias muy grandes: sentir que tengo que ocupar un lugar en el mundo y que ese mundo ya está construido, y hay que ubicarse, y por otro lado la clara conciencia de que eso que está construido no está bien construido, y que ese tener que ubicarse en esa construcción que no está bien hecha es una carga tremenda. En principio uno tiene una fuerte tendencia a rebelarse. Ser joven hasta ahora es esa oscilación entre ubicarse y rebelarse. Yo creo que exige mucha madurez poder cuestionar lo construido a fondo, sin rebelarse. Por lo general la rebelión es pasar a un opuesto, es tomar una posición que ya está construida, que algún otro construyó. Empiezan a ser peleas entre construcciones del mundo. Si de algo puede servirles mi experiencia como ex-joven, yo creo que lo que está muy confundido no es una posición ideológica, un conjunto de ideas, sino que la mente humana está muy confundida. La conciencia humana aún es muy precaria. Creo que es muy importante que haya muchísimos jóvenes que tengan la fuerza suficiente como para atreverse a cuestionar la conciencia humana. Darse cuenta de cómo hemos construido el mundo, con qué miedos, con qué terrores, con qué ilusiones, con qué patrones construimos. Porque esos patrones inevitablemente llevan al conflicto. Creo que el planeta Tierra no puede soportar en los próximos cien años el mismo tipo de conflictos viene soportando. No puede soportar que un grupo se proponga aniquilar a otro grupo, porque ya el costo no es para esos grupos, el costo es para toda la humanidad, para todo el planeta. Necesariamente tiene que surgir una sensibilidad diferente. Esto que yo llamaba inteligencia vincular, quiero decir ser capaces de vincularse con claridad con seres diferentes. Y no crear la ilusión de que vemos todo de la misma manera. Uno sabe que no ve todo de la misma manera ni siquiera con el ser que dice amar. No somos iguales. Todos sabemos que no estamos diciendo lo mismo. Ya el hecho de ser varones o mujeres implica códigos diferentes. Varón chino, mujer sueca: uno puede imaginar la aventura de ese encuentro. De hecho la evolución va a provocar que nos mezclemos todos y en esa mezcla vamos a tener que aprender a decodificar los misteriosos códigos de los otros que no sabemos decodificar.

“Algo se está complejizando en nosotros, quizás no nos demos cuenta que ya está sucediendo. Ya por ejemplo la típica insatisfacción amorosa que tiene nuestra civilización que supuestamente no tenían nuestros bisabuelos, que no cuestionaban estas diferencias de código, nos damos cuenta de que hay una diferencia de código entre hombres y mujeres, y esto nos tiene locos, porque no hemos descifrado estos códigos y cómo se acoplan.

“Hay patrones vibratorios que van a hacer que el cambio se produzca. Hay algo que me hace optimista que es la astrología. La astrología dice que cíclicamente cambian las condiciones estructurales de todo el planeta. En el mismo sentido en que de pronto termina el invierno y comienza la primavera, un cambio de estación. Algo está destinado a desaparecer porque ya no es su tiempo, no es que sea ni bueno ni malo, no es más su tiempo. En ese sentido es que está mucho más abierta, que reconoce lo diferente.

“Bueno, básicamente eso es lo que quería plantearles para discutirlo, analizarlo“.

sábado, 12 de julio de 2008

Necesitamos una conciencia y una sensibilidad diferentes (1/2)

[Artículo publicado en el blog de la Senadora María Eugenia Estenssoro]

Eugenio Carutti, licenciado en Antropología y catedrático universitario, expone en la siguiente charla organizada por Elia Toppelberg, el fruto de algunas ideas acerca de las profundas diferencias entre los hombres a lo largo de su historia y los enfrentamientos que por ello hemos padecido y aún estamos sufriendo. Sin embargo, sostiene, todavía nos queda la gran posibilidad de relacionarnos de una manera diferente. Esta reflexión y su enseñanza nos permitirán ampliar nuestra mirada sobre el comportamiento y el futuro humanos. Carutti escribió Las lunas, Lunas, refugio de la memoria y Ascendentes en astrología (I y II) y dicta Casa XI, un programa de enseñanza que se inició en 1987 que privilegia su transmisión vivencial. Su metodología de trabajo pone un énfasis particular en el proceso global del estudiante, desde la reorganización de su sistema de pensamiento que implica una nueva integración emocional y sus correlatos corporales.

tela arañaSoy antropólogo y astrólogo, me he dedicado tanto a investigar la evolución del planeta Tierra y la evolución de la especie humana, como este misterio de que todo lo que sucede en la Tierra está conectado con lo que sucede en el cielo. Por mi formación, ha sido inevitable ver que todo está interconectado, nada está separado y aislado de ningún otro elemento de la realidad, sino que todos los elementos están profundamente interconectados. Cuando se produce un movimiento en cierta zona del universo, le corresponde otro movimiento en otra zona del universo. De hecho, tanto como antropólogo y como astrólogo, creo que el planeta Tierra, la humanidad, estamos viviendo una época excepcional. Creo que está habiendo un cambio muy profundo en la especie humana, un cambio que, por supuesto, no va a durar una generación. Durará 100, 200 años. Estamos en el medio de una transición difícil de dimensionar. Desde el punto de vista astrológico esto es muy evidente: que hay una convergencia de factores de elementos de posiciones del cielo que son extremadamente particulares, pero no voy a entrar en esto. Más bien quisiera hacer algunas reflexiones acerca de cambios que son muy visibles -y que nos marcan ciertas direcciones- y es muy importante estar atentos a ellas porque, como todo cambio, trae una enorme turbulencia. En esta turbulencia la conciencia en un nivel puede quedar muy capturada por muchas corrientes colectivas que están en transformación, se están destruyendo unas a las otras. Quizás el sentido de este tiempo es que se destruyan muchísimas corrientes de pensamiento y de sensaciones y de sentimiento. Tener la mayor claridad posible sobre este proceso es muy importante.

“Creo que la primera reflexión es darnos cuenta que la especie humana primero es una especie joven, que nuestro cerebro aún no ha madurado completamente. (...) Estoy convencido de que nuestro cerebro está madurando aceleradamente, en un proceso de cambio que es muy exigente.

“La conciencia humana maduró desde nidos aislados. La especie humana se dispersó desde África y anidó en distintos lugares, formando tribus y civilizaciones y tradiciones. La característica de cada una de estas experiencias humanas es que se aisló de las demás. Cada experiencia humana se constituyó en un nido donde crecieron conciencias, experiencias, pero un denominador de todas las civilizaciones es la tendencia al aislamiento, que llevó a que cada tradición profundamente se siente diferente, se siente excepcional, se siente superior a las demás. Tiene una dificultad intrínseca, casi biológica en el sentido de reaccionar muy negativamente a las diferencias, repeler a lo diferente. En cada una de estas tradiciones, desde las más desarrolladas a las menos logradas, otra característica fundamental siempre ha sido la exigencia de que todos los humanos que nacen en el nido tienen que percibir la realidad de la misma manera. La exigencia primordial es que todos los humanos dentro de una tribu estemos de acuerdo en la manera en que percibimos el mundo. Cada comunidad siempre ha tenido este requisito. Hay una presión sobre cada individuo para que la percepción fuera convergente. No ha habido ninguna civilización realmente elástica en el sentido de aceptar percepciones diferentes de la realidad dentro de su propio centro.

Una primera evidencia que hoy podemos ver es que hoy todas estas tradiciones, todos estos nidos están pasando por un proceso excepcional, están chocando entre sí. Este es un fenómeno totalmente nuevo, todas las culturas que se formaron, el pensamiento, las formas de sentir, de vivir, las creencias, los dioses, las religiones que cada uno había desarrollado muy cuidadosamente, que habían diferenciado cada cultura, hoy está destinada a chocar con otros. Como si la Tierra estuviera haciendo un gran experimento en que cada una de las múltiples experiencias humanas está obligada a chocar con la otra y a destruirse mutuamente en sus diferencias. Todos estamos viendo guerras de religión, estamos viendo cuánto le cuesta al ser humano hoy el tema de la raza, cuánto le cuesta lo diferente.

“Quizás lo que dije antes, que en cada nido el requisito siempre fue que todos pensaran lo mismo, parezca un poco extraño. Estas son las primeras generaciones en las que se puede estar en la mesa familiar y ver la realidad de manera completamente diferente. En mi mesa familiar eso era imposible. Este es uno de los primeros fenómenos cuya importancia tenemos que pensar, porque cuando están sucediendo y uno los vive no se da cuenta de la envergadura que tienen. “Uno no se da cuenta de que están sucediendo por primera vez en una historia que tiene millones de años. Personas que tienen creencias completamente diferentes pueden coexistir. Piensen que hace cien años esta reunión era imposible, tantos hombres y mujeres unos al lado de otros y con tan poca luz (…).

“Piensen en la India, los países islámicos, lugares de China. Aún millones de humanos no han aprendido a modular sus pulsos instintivos básicos por lo cual la sensación es que no pueden estar hombres y mujeres al lado del otro en ciertas condiciones. Hoy existe más de una humanidad en ese sentido, o más de una época humana. Están coexistiendo muchos tiempos en un mismo espacio. Las tradiciones se están, por las malas, mezclando, chocando, repeliendo, peleando. Y al mismo tiempo coexisten épocas distintas. Tiempo y espacio está mezclado en este momento en esta Tierra, pero esta es una revolución de una envergadura excepcional porque está exigiendo al cerebro procesar una cantidad de diferencias como nunca antes había procesado.

“Las diferencias más difíciles son las llamadas icónicas: ver a alguien de un color de piel diferente o con símbolos religiosos marcadamente diferentes, hasta hace poco tiempo en el planeta, produce una reacción física de miedo, de angustia, que lleva al ataque o al repliegue. Los humanos estamos aprendiendo muy aceleradamente lecciones que no quisimos aprender por muchísimo tiempo. Quizás el simple hecho que la Tierra sea una esfera hace que suceda. Tarde o temprano, todas las tradiciones van a converger, este es un hecho por la misma forma de la Tierra. Es imposible que no nos mezclemos. Pero mezclarse significa atravesar la destrucción. (...)

“Con ese tipo de conciencia, sabemos que la única manera de que se produzca esta convergencia es destructivamente. La misma lógica del proceso nos está indicando que tiene que haber una conciencia diferente. Esa conciencia todavía no apareció. El proceso evolutivo está sometiéndonos a una presión que nos exige una maduración completamente diferente, nos exige una capacidad para vincularnos con muchísimas diferencias. Hay un crecimiento en la complejidad de los hechos de toda la vida y esto va a aumentar cada vez más. Cada vez más va a haber más situaciones diferentes que no se pueden resolver por el viejo método que es la destrucción del diferente. Este ha sido el método de la especie humana, todos hemos utilizado este método en un millón de años. Al diferente hay que eliminarlo o dominarlo o absorberlo. No hay una inteligencia vincular desarrollada en el ser humano. Nuestra inteligencia vincular es muy pobre, nuestra capacidad de complejizar la vincularidad es muy pobre, somos aún maniáticamente posesivos. En lo más cotidiano, no puedo tolerar que el otro sea muy diferente, que tenga una visión del mundo completamente diferente. Aún no sabemos cómo hacer para resolver situaciones desde distintos puntos de vista. Eso es un cerebro nuevo, una conciencia nueva la que se necesita. Hoy llegamos hasta las Naciones Unidas que ya es admirable, pero como alguien decía las naciones no pueden ser unidas, cada una tiene sus intereses. Eso es lo que estamos viendo. Estamos en el prólogo de un proceso en el cual tiene que surgir una conciencia que sea humana, ni argentina, ni inglesa ni china. De hecho como antropólogos no sabemos qué es una cultura humana. Sabemos qué es una cultura islámica, quechua, etc. Pero cómo vive el ser humano como humanidad, como conciencia de humanidad no existe. Es algo que evolutivamente está implicado, es algo que tiene que suceder. Conociendo la evolución se van a presentar problemas que van a obligar a madurar en este sentido. Cuán dolorosamente suceda es un tema importante para nosotros, pero no para la evolución. Para la evolución es secundario el costo que conlleve desarrollar una conciencia humana. Aún no la tenemos, tenemos una conciencia de parte, fragmentaria, que no sabe cómo vincularse con aquellos que ven la realidad de manera completamente diferente.

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viernes, 11 de julio de 2008

"Para liderar a otros, primero tienes que aprender a liderarte a ti mismo", entrevista a Kenneth Blanchard

[Artículo escrito por Borja Vilaseca y publicado en el Diario El País de España el 1/7/07]

La mayoría de directivos cree que dirigir empresas equivale a utilizar a las personas que trabajan en ellas para incrementar cada año la cuenta de resultados. Pero esta gestión tan mercantilista no es sostenible: "El estrés, la insatisfacción o el resentimiento son algunas de las consecuencias más habituales de este tipo de liderazgo, que en nada favorece a mejorar los índices de productividad, sino todo lo contrario", afirma el norteamericano Kenneth Blanchard (New Jersey, 1939), impulsor del llamado "humanismo empresarial", que pretende poner el bienestar de los seres humanos por delante del desmesurado afán de lucro de las empresas.

Kenneth_Blanchard Co-autor de El Ejecutivo al Minuto (De Bolsillo), con más de 20 millones de libros vendidos, Blanchard es presidente y director espiritual de The Ken Blanchard Companies, que cuenta con clientes de la talla de Nissan, Nokia y Pfizer. Fruto de una larga carrera profesional y de un profundo trabajo de transformación consigo mismo, este veterano asesor y consultor de negocios comparte sus enseñanzas por todo el mundo. Recientemente ha visitado España, donde ha impartido conferencias en las escuelas de negocios EADA e IESE y en Expomanagement.

Pregunta: ¿Por qué resulta tan complicado encontrar un sano equilibrio en el trabajo?

Respuesta: Existen muchos factores, pero hay uno cada vez más predominante: el liderazgo egocéntrico. Como consecuencia de la vorágine del sistema actual, tan competitivamente agresivo, muchos directivos están demasiado centrados en satisfacer las exigencias de su ego y creen que el liderazgo trata exclusivamente de ellos, de su yo. Este egocentrismo les hace dirigir las empresas desde su percepción egoísta y subjetiva, la cual siempre comporta sufrimiento tanto para sí mismo, como para las personas que lidera. El ego de estos jefes es el único que necesita obtener poder, reconocimiento y lucro. Pero todas estas metas son falsas y están vacías; y al no ser sostenibles, nunca dejan satisfecho...

P: ¿Y por qué no cambian?

R: Porque no son conscientes. Al estar tan identificados con su ego, estos jefes suelen estar demasiado centrados en que los demás se amolden a sus necesidades y poco a poco se convierten en víctimas de lo que no controlan. Además, el modelo empresarial actual está tan excesivamente orientado a los resultados económicos que se deben obtener a corto plazo, que no es posible gestionar a las personas como se merecen.

P: ¿Cómo tiene que ser una persona para ser buen directivo?

R: Para liderar a otros, primero tienes que aprender a liderarte a ti mismo. Todo comienza por conocer y comprender tu realidad interior; de ahí la importancia del desarrollo personal y el autoconocimiento. El problema radica en que se tiene miedo de mirar hacia dentro. Esta ignorancia es precisamente el umbral que separa el liderazgo centrado en el "yo" del liderazgo basado en el "nosotros", practicado por Jesucristo, Gandhi, Martin Luther King o Nelson Mandela. La sociedad actual está muy necesitada de este liderazgo espiritual.

P: ¿Liderazgo espiritual?

R: Sí. Me refiero a todas aquellas personas que fruto de sus experiencias de vida han conseguido desprenderse de su percepción egocéntrica de la realidad. Al conocerse a sí mismos y saber de qué manera están relacionados con el resto de seres humanos empiezan a interactuar desde la empatía y no desde la soberbia. Sólo sobre la base de esta comprensión se puede llegar a liderar eficientemente, es decir, sirviendo a las personas que trabajan para ti. Estos líderes ven siempre el lado positivo de cada situación, aprenden de los errores para mejorar y no hacen ruido. Entienden que todos estamos en el mismo bando: lo que le haces al otro te lo haces a ti mismo.

domingo, 6 de julio de 2008

Más allá del espejo

Gracias por este hermoso video a darYrecibir, del blog Nada Irreal Existe, sobre Un Curso de Milagros.

viernes, 4 de julio de 2008

Todos somos archimillonarios!

Pasamos nuestras vidas persiguiendo lo que otras personas tienen. Queremos ser ricos como las celebridades que vemos en las revistas, tener la extravagante casa en el lago que nuestro hermano tiene, vivir la vida de ocio que nuestro tío rico lleva. Pero hay verdad en el viejo cliché: "eres rico en espíritu".
Como escribe mi madre:
"¿Qué es una persona rica? La palabra ashir, "rica", en arameo es un acrónimo para las palabras "ojos, dientes, manos, pies". ¡Eso es una persona rica! Alguien que tiene ojos para ver, dientes para comer y hablar, manos para crear, y pies para caminar. Esto, claro está, no se refiere únicamente a lo físico, sino a nuestra habilidad para ser capaces de conectarnos con, compartir, crear y hacer".
Hoy, paséate como el archimillonario que eres. Mírate en el espejo y di: ¡SÍ, SOY RICO! Disfruta tu fortuna y sé generoso con ella.
(Afinación Diaria de la Conciencia de la Kabbalah, Kabbalah Centre International)

miércoles, 2 de julio de 2008

Tango: "En tus Brazos"

Hola amigos!

Ya saben que me apasiona el tango, así que hoy -desde Halifax, Canadá- simplemente quiero compartir con ustedes una linda animación tanguera que me envió mi compañera de milonga y amiga, Gabriella (también conocida en el ambiente como "La Tana").

Cariños!


(También pueden ver el video aquí)



lunes, 30 de junio de 2008

Senado Rumano aprueba Ley de "Noticias Felices"

Encontré este post en el Blog Chile con Todos y me pareció maravilloso... La energía cambia si nos concentramos en lo bueno o en lo malo y como dicen que "las buenas noticias no venden", aquellas que nos apabullan día a día, nos tiran para el lado "malo" así que por qué no regularlas?

rumania BUCAREST (Reuters) - El Senado de Rumania aprobó una ley que ordena a la televisión y radio estatales emitir noticias más "felices," argumentando que tanta tristeza enferma a la gente.
De acuerdo a la norma, que aún necesita la aprobación del presidente Traian Basescu, las emisoras tendrán que darle un tiempo equitativo a cuestiones "positivas" y "negativas" en sus noticieros.
Los impulsores del proyecto, un representante del Partido Liberal gobernante y un miembro del Partido de la Gran Rumania, de extrema derecha, dijeron que las noticias negativas tienen un "impacto extraordinariamente dañino e irreversible en la salud."
El Senado aprobó la ley unánimemente.
Un senador del Partido Socialdemócrata de oposición argumentó que los noticieros muestran demasiado del "lado oscuro de la vida."
"No vi noticias sobre agricultura que muestren cómo cuidar de los cultivos, no he visto nada positivo sobre la economía o la educación," dijo Petre Daea.
Grupos observadores de medios y el regulador de emisiones estatal CNA exhortaron a Basescu a vetar el proyecto.
Rumania, que el año pasado se unió a la Unión Europea, está luchando con una amplia pobreza y corrupción.
(Reporte de Luiza Ilie, Editado en español por Guido Nejamkis)

sábado, 28 de junio de 2008

La no violencia y la construcción activa de la paz, por Maria Eugenia Estenssoro

A continuación, quería compartir con ustedes unos fragmentos de una clase que dio la Senadora Maria Eugenia Estenssoro sobre "La No Violencia y la Construcción Activa de la Paz" en el Instituto Hannah Arendt (El texto completo puede encontrarse en el Blog de la Senadora)

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Meditación: la paz del corazón
Hoy vamos a hablar de la paz, del rol del individuo y de la sociedad en la construcción de la paz. Yo quiero hablarles de una paz distinta, no de la paz de los filósofos, los académicos o los políticos. Quiero hablarles de una paz más cercana y más simple, aunque por ello tal vez más comprometida y difícil: la paz del corazón. Esta paz está al alcance de todos nosotros, y es por eso que les propongo que comencemos nuestra reunión haciendo cinco minutos de silencio, aquietando nuestras mentes, nuestros corazones, nuestros cuerpos, para que la paz sea con nosotros. (...)
Occidente y Oriente
En un reportaje que le hicieron al maestro espiritual Osho, le preguntaron si creía en Dios. Y él dio una respuesta absolutamente oriental. Dijo : «No importa si creo o no en Dios, lo importante es que yo conozco a Dios
Creer es una acción especulativa, intelectual, mental, implica adherir o no a un dogma, a algo externo; conocer es una acción que denota una experiencia directa, personal, vivencial, íntima y, por eso, irrefutable.
Esa diferencia entre creer y conocer, es lo que diferencia al pensamiento occidental del pensamiento oriental.
¿Queremos creer en la paz o anhelamos practicar la paz, conocer la paz, vivir en paz? ¿Es un axioma político o una elección de vida? ¿Queremos tener razón o vivir en paz?, como postula Un Curso de Milagros.
Porque podemos creer que la paz es importantísima, pero si no la practicamos diariamente, si no la vivimos, ¿de qué sirve?
La paz empieza en mí y en tí
Déjenme leer unas palabras del discurso que dio la líder cristiana Eileen Caddy (fundadora de la comunidad Findhorn) hace 30 años en la India, en una Conferencia Mundial Por la Paz. Tienen la misma vigencia hoy en día. ¿Qué nos dice a nosotros aquí y ahora?
“Qué fácil es que cada uno de nosotros diga: “Claro que deseo la paz universal, pero no hay nada que pueda hacer al respecto. Después de todo solo soy una persona. Dejaré todo a los políticos.” Entonces, ¿qué hacemos? Nos escondemos en nuestras pequeñas caparazones y permitimos que la paz del mundo se desvanezca en la oscuridad porque nos sentimos impotentes.
¿Qué puedo hacer como individuo acerca de ello? ¿Cuál es mi responsabilidad? Puedo hablar de paz universal, pero eso no la originará. Puedo escribir al respecto, mandar panfletos y continuar con marchas de protesta, pero eso no creará la paz. Podemos aún tener importantes conferencias entre naciones acerca de la paz, pero no harán que haya paz.
Todos anhelamos la paz, pero empezamos de manera equivocada. En lugar de empezar por el techo, tenemos que empezar por las bases. Somos lo que pensamos. Como piensa la gente de una nación, así es esta. Si su punto de vista es agresivo o defensivo, seguramente originará guerra. Cuando hay celos, codicia y odio en el seno de una nación, ninguna conversación sobre la paz será capaz de crearla. Cambien el pensamiento, la conciencia de toda la nación y verán como su política va a cambiar también. Se salvar al mundo de su destrucción por un cambio de conciencia. Esto no se hará dando conferencias o criticando gobiernos. No son los otros los que tienen que cambiar, somos nosotros mismos.
La paz universal empieza dentro de cada individuo. Empieza en mí y empieza en ti. Es como un guijarro arrojado al medio de un estanque. Las ondas se extienden cada vez más, pero comienzan en el mismo centro.
Podemos empezar a hacer algo al respecto ahora mismo. Miremos dentro de nuestros corazones. ¿Qué está pasando en nuestras propias vidas? ¿En la familia? ¿Con las personas con las que trabajamos? ¿Que pasará con el resultado de la airada discusión que tuve ayer con mi esposa? ¿Qué acerca de la persona que encontraste la semana pasada y a la que juraste no volver a hablarle porque se niega a considerar tu punto de vista? Ahí es donde se malogra la paz, donde empieza la guerra. Hasta que no podamos poner armonía en nuestra vida diaria y aprender a amar a la gente que nos rodea, ¿cómo podremos esperar traer la paz al mundo? Son el amor, la comprensión y la tolerancia los que traen la paz.
¿Han elegido ustedes concientemente vivir en paz, día a día, con ustedes mismos, con su familia, sus compañeros de trabajo, de militancia, con sus adversarios o competidores?”
Gandhi, un testimonio de vida
Mahatma Gandhi fue quien introdujo el pensamiento de la no violencia a la política. Siguiendo el mandamiento de Jesús que dice, si te pegan en una mejilla, pon la otra, él está convencido de que la fe y la mansedumbre del pueblo indio derribará al poderío británico. Y lo logra. Gandhi también decide vivir junto al pueblo que liberará: deja el confort de una vida de élite, los trenes de primera clase y los elegantes trajes ingleses y elige caminar descalzo por toda la India, con un palo como bastón y vistiendo un taparrabos. Su prédica es una práctica cotidiana: una vivencia. Su palabra tiene la fuerza del testimonio. Ghandi se retira a su ashram para purificar su espíritu, su mente y su accionar. A esto llamamos autoconocimiento y sabiduría. El líder como sabio que ahonda en la meditación y en el autoconocimiento. La paz de espíritu es el requisito para acceder al conocimiento.
¿Habitualmente pensamos en el gobernante, en el líder, como un sabio, como alguien que domina las pasiones humanas para llegar, a través del autoconocimiento, al amor y a la paz?
Manual para el buen gobernante
Hace 2.500 años, Lao Tsé, un viejo asesor de la corte imperial china, descorazonado por la corrupción y la decadencia del Imperio, abandonó el mundo para reflexionar acerca del misterio de la existencia y el arte de gobernar. Lao Tsé escribió el Tao Te King, un librito de 81 aforismos, dirigido al sabio, al buen gobernante.
Les recomiendo los aforismos 33, 63, 75 y 76.
Lao Tsé equipara al buen gobernante con el sabio. Ni el guerrero ni el erudito: el sabio. Para llegar a la sabiduría, que significa conocer y dominar las pasiones humanas, hay que profundizar el autoconocimiento y el autogobierno. Ese es el camino que siguió Gandhi; y ése fue el camino que conoció, por fuerza, otro líder de la no violencia y la paz, Nelson Mandela.
El perdón de Mandela
Sin lugar a dudas, Nelson Mandela es el líder contemporáneo que se equipara, por su fuerza moral y espiritual, a Ghandi y a otro grande, Martin Luther King. Así como Gandhi nos legó la fuerza de la no violencia que derriba imperios; Mandela nos legó la fuerza del perdón que sanó las heridas más profundas y liberó a una nación del odio y la esclavitud. Healing, sanación. Ésa es la palabra que aparece en la Constitución sudafricana. El perdón y la sanación como paso previo a la pacificación de un pueblo que conoció 300 años de esclavitud y atrocidades. Un hombre que pasó 27 años en la cárcel y que, al salir, tenía clara cuál era su misión: liberar a los oprimidos y a los opresores por igual.
“…Fue en esos largos y solitarios años, que mi sed de libertad para con mi pueblo se convirtió en sed de libertad para todos los pueblos, blancos y negros por igual. Sabía muy bien que el opresor debía ser liberado al igual que el oprimido. Un hombre que priva de libertad a otro es un prisionero del odio, está preso detrás de los barrotes de sus prejuicios. No soy verdaderamente libre si privo de libertad a alguien, así como no soy libre si alguien me priva de libertad. Ambos, oprimido y opresor, han sido despojados de su humanidad…Cuando salí de la cárcel, esa era mi misión: liberar tanto al oprimido como al opresor”, (extracto de « El largo camino a la libertad », autobiografía de Nelson Mandela).
La revolución interior de J. Krishnamurti
« ¿Qué relación existe entre nosotros y la desdicha y confusión que nos rodean? Evidentemente, esta confusión, esta desdicha, no se originaron de por sí. Ustedes y yo la hemos creado, no una sociedad capitalista o comunista o fascista, sino nosotros en nuestra relación mutua. Lo que somos en lo interno ha sido proyectado a lo externo, al mundo; lo que somos, lo que pensamos y sentimos, lo que hacemos en nuestra existencia cotidiana, se proyecta al exterior, y eso constituye el mundo. Si dentro nuestro somos desdichados, confusos, caóticos, eso, proyectado, se convierte en el mundo, en la sociedad, porque la relación entre ustedes y yo, entre mí mismo y otro, es la sociedad; la sociedad es el producto de nuestra relación, y si la sociedad es confusa, egocéntrica, estrecha, limitada, nacionalista, proyectamos eso y generamos caos en el mundo. El mundo es lo que somos nosotros. Nuestro problema, pues, es el problema del mundo. » (Texto extraído de « El Individuo y la Sociedad », de Jiddu Krishnamurti).
Conclusiones
El camino de la paz implica silencio, meditación, purificación interior, autoconocimiento, sabiduría, poder, humildad, mansedumbre, generosidad, no violencia, perdón, sanación, unión, integridad, amor. Cualidades que habitualmente no están asociadas a la política pero que, ahora, comprendemos que son inseparables de ella.
Si hasta ahora la política se definió como conquista, como « la continuación de la guerra por medios pacíficos »; el ser humano está gestando una nueva concepción de la política, no como dominio sino como cuidado: la política es el cuidado de la humanidad, de la comunidad, del planeta, de cada uno de nosotros. En definitiva, no es otra cosa que el ama a tu prójimo como a ti mismo, de todas las religiones.
Vayamos en paz.

jueves, 26 de junio de 2008

Qué nos enseñan las rocas

Esta semana estoy en el programa Authentic Leadership in Action del Shambhala Institute en Halifax, Canadá. Tuve el placer de participar durante 5 días del módulo "The Art of Hosting and Harvesting: From Strategic Conversation to Wise Action and Systemic Change" (El Arte de Recibir y Cosechar: De la Conversación Estratégica al Cambio Sistémico), liderado por Chris Corrigan, Toke Møller y Monica Nissén.

Fueron muchas las cosas que aprendí y más las preguntas que surgieron pero una cosa en particular me llamó muchísimo la atención.

El día anterior al comienzo del curso, estuve preparando la sala donde se desarrollaría junto a Chris y a Monica. Chris estaba sentado en el piso, en el medio de la sala, apilando rocas. Cuando terminó, miré las maravillosas esculturas que había hecho y cómo parecían sostenerse en el aire y le pregunté "¿Sabías que se iban a apilar o funciona con cualquier roca?" y me contestó: "Funciona con cualquier roca y si aprendes a hacerlo, ese es el secreto del Arte de Recibir". Me quedé muda, asumiendo que con el transcurso de los días entendería de qué hablaba...

Y finalmente lo entendí y mi querido amigo Jean-Sebastién Bouchard, quien se hizo absolutamente adicto a esta práctica de balancear rocas y anda haciéndolo por todo el campus, lo expresó magníficamente en su blog, el cual traduzco a continuación:

Aunque a primera vista, puede parecer imposible que algunas personas encuentren un terreno común, es posible encontrar un equilibrio y así permitir la convivencia. Este equilibrio es posible a través de los puntos de fricción.

jean sebastian 1 
Sin embargo, para equilibrar el resultado de esta reunión, es preciso que las personas puedan descubrir y moverse alrededor del escollo. Esto debe ocurrir en un espacio seguro en el que es posible ser y hacer, ir sin temor a las caídas y las lesiones.

jean sebastian 2 
Y es que cuando el punto de equilibrio se ha encontrado, puede ser sorprendente ver lo que anteriormente considerábamos imposible.

¿Y si queremos poner otra? ¿Y esas personas que siempre piden más? A veces, tenemos que aceptar las limitaciones del sistema.
jean sebastian 3

Si tienes que incomodar a otro, no tengas miedo de ser demasiado riguroso, las fracturas, los anclajes de una relación pueden establecerse.
Es imposible controlar la forma en que el equilibrio se desarrollará. Cada persona es diferente, los posibles resultados son innumerables. Sólo mediante el diálogo es posible descubrir lo oculto.

¡GRACIAS Jean-Sebastién por tu post y Chris por introducirnos en este maravilloso mundo!

miércoles, 25 de junio de 2008

Buda entra en el mundo de la empresa

PARA "AQUELLOS EMPRESARIOS QUE SUFREN" Y QUE QUIERAN EMPEZAR A INVESTIGAR EL MUNDO DEL BUDISMO, RECOMIENDO MUCHÍSIMO EL LIBRO "BUDA EN LOS NEGOCIOS" DE OSCAR BERG, DISPONIBLE POR INTERNET TANTO EN PAPEL COMO EN VERSIÓN ELECTRÓNICA.
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[Artículo escrito por Borja Vilaseca y publicado en el diario El País de España el 30/7/06]
De tanto trabajar, los profesionales a menudo se olvidan de que son personas. Pero marginar el mundo interior propio es un lujo que acaba saliendo caro. Estrés, tensión, irritabilidad, ansiedad. Estos efectos impiden llevar una vida tranquila y sosegada. Sin embargo, como no hay más remedio que seguir trabajando, muchos se están apoyando en la filosofía budista, especializada en erradicar la insatisfacción y el sufrimiento. Debido a esta creciente demanda, en España están proliferando cursos de formación encaminados a cultivar la mente para afrontar las dificultades con sabiduría. A muchos empresarios también les ha ayudado a conquistar el éxito.
buda Siddhartha Gautama, más conocido como Buda -que quiere decir "el que ha despertado"- vivió posiblemente entre los años 563 y 483 antes de Cristo. Entre sus numerosos aforismos recogidos por estudiosos occidentales, muchos destacan la respuesta que le dio a uno de sus alumnos al ser preguntado acerca de lo que más le sorprendía de la humanidad: "Los hombres que pierden la salud para juntar dinero y luego pierden el dinero para recuperar la salud".
Ya han pasado unos 2.500 años desde que Buda pronunciara esta afirmación, pero su mensaje está más de actualidad que nunca. Después de muchas décadas de escepticismo, el mundo empresarial español está comenzando a profundizar en los conocimientos de esta particular religión, que no cuenta con ningún Dios ni obliga a cumplir ningún tipo de exigencias morales.
Se trata más bien de una filosofía psicológica que pretende hacer consciente en las personas el proceso de su mente, la causa última de todo su sufrimiento. Para ello, los budistas recomiendan la práctica de la meditación, que no es más que dedicar un rato al día a permanecer en silencio, respirar profundamente y dejar que los pensamientos desfilen por la mente, sin que ésta se detenga en ninguno de ellos.
En opinión de Ramiro Calle, pionero de la enseñanza del yoga en España, así como uno de los más importantes escritores orientalistas de este país, "Occidente ha apostado por el desarrollo tecnológico y material, creando una estructura empresarial muy eficiente, pero carente de humanidad". Para "mejorar la gestión, la eficiencia y el ambiente de las compañías", continúa Calle, cada vez más empresarios se están dejando contagiar por los preceptos básicos del budismo, "mucho más amables que los fomentados por el agresivo sistema de mercado actual".
Entre los principales consejos budistas que Calle suele dar a sus alumnos -algunos tan conocidos como Rodrigo Rato, director general del Fondo Monetario Internacional-, se encuentran: "Fluir y adaptarse sabiamente a las circunstancias, sin generar inútiles resistencias"; "conservar la calma y la ecuanimidad y nunca reaccionar violentamente"; "no obsesionarse por alcanzar los objetivos ni dejarse influir por halagos o críticas"; "cultivar actitudes mentales positivas" y, en definitiva, "aceptar el mundo empresarial tal y como es, sabiendo desconectar del trabajo para no caer en la adicción al mismo".
Pueden parecer simples obviedades, pero su puesta en práctica es realmente complicada. En opinión de Rafael Cervantes, presidente de Samaya Consulting y profesor del centro Gandhiji Natura, "para interiorizar los principios budistas es imprescindible ser consciente de la influencia que ejerce en nosotros nuestra propia mente", también denominada ego. A su juicio, hay una serie de errores provocados por la mente que deben ser evitados para triunfar personal y profesionalmente.
"Hay que dejar de creer que todo va a durar para siempre", aconseja Cervantes, así como pensar que "el individuo es quien controla todo lo que le sucede". Otro error es no tener en cuenta la ley de la causa y el efecto. Así, "todo lo que se hace, se dice, se piensa y se experimenta es causa de algo y siempre provoca determinados efectos", añade Cervantes. "Si se entiende este proceso", prosigue, "se pueden crear las mejores condiciones para generar los efectos esperados".
En definitiva, Cervantes aboga por "desenmascarar la perversa influencia de la mente, que convierte a los trabajadores en víctimas de lo que les rodea en vez de comprender que ellos mismos son los únicos responsables de lo que les sucede".
En esta misma línea apunta la empresa de reciente creación Holo Desarrollo Humano, dedicada a formar a personas para que puedan ser profesionales más completos a través de enseñanzas orientales. Su director, Iñaki de Miguel, señala que "el trabajador del siglo XXI tiene que empezar a desarrollar mucho más profundamente su dimensión corporal, emocional, psicológica y espiritual".

domingo, 22 de junio de 2008

No pienses. Sólo actúa.

Se dice que las profecías vienen de los niños y de los tontos. ¿Por qué? Porque ellos canalizan la información cruda y pura que viene de más allá del cerebro.
Piensa acerca de un momento de peligro inminente como un accidente de auto cercano cuando tomaste instintivamente a la derecha o a la izquierda y eso te salvó del desastre. ¿Tuviste que pensar sobre ello? No. Sólo actuaste. La Luz te guió.
El pensar y analizar es lo que nos impide vivir.

Hoy, no pienses. Actua con el instinto dentro de ti. Si verdaderamente piensas que estás conectado y guiado por la Luz, entonces sólo deja que fluya a través de ti.

(Afinación Diaria de la Conciencia de la Kabbalah, Kabbalah Centre International)

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